Un intenso egoísmo protege contra la enfermedad, pero al fin y al cabo, hemos de comenzar a amar para no enfermar, y enfermamos en cuanto una prohibición interior o exterior, nos impide amar...("Introducción al narcisismo", Sigmund Freud.)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Padeciendo.

Tengo un órgano en el pecho que no sirve para nada,
tengo un órgano en el pecho que de mí se está riendo.
No me duele, soy de hierro,
tengo lágrimas de acero,
Bebo vidrio, fumo cartón,
hablo mierda, sudo alcohol.
Tengo ruina en mi cerebro, batalla en la sinrazón,
busco cura sin remedio en este mi caparazón.
Olores usados maltratan mis orificios,
tantas obras empezadas y tan pocos edificios.
Soledad aprieta el tiempo,
prisas por sentir su aliento.
El problema la impaciencia,
su figura la inocencia.
Cuerpo caótico plagado de antítesis,
mente pervertida por mutua metamorfosis.
Lo noto en detalles,
me pierdo en sus calles.
Grabada a fuego su mirada,
me ahogo viendo como el nada.
Perturbándome las ganas de avanzar, 
esfuerzo sin resultados.
Ansiedad esconde a malestar,
cuerpos jodidamente desquiciados.
Su sicario me persigue, 
ya no es él quien me protege.
Siento hormigas en mis dedos,
siento un órgano en el pecho.
No servía para nada, hoy no se que está pidiendo,
pero de mí se está riendo.


DesKaro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario